martes, 24 de febrero de 2009

Falsa Moral

La maquinaria está en marcha; hay que arrestar al ladrón. Déjense de presunción de inocencia, de no ser culpable hasta que se demuestre lo contrario; condenémoslo, difamemos su nombre y luego, ya vendrán los interrogatorios, los dimes y diretes, las rectificaciones…

No es nuevo; el deporte de los deportes, el espíritu de sufrimiento y tenacidad, languidece, agoniza ante la pasividad de unos y el mal hacer de otros. Esa lucha personal contra uno mismo llamada ciclismo, es un enfermo terminal que lleva mucho tiempo esperando la extremaunción. Con el caso Festina se destapó el tarro de las esencias, la caja de pandora que prende más y más en vez de intentar ser apagada. Nadie aúna sus fuerzas para hacer de la mejora algo exponencial. Cada frente, cada organización, quiere evangelizar de manera individual el panorama contra el dopaje para lavar la imagen de la competición que ellos institucionalizan, para intentar empacar a los valientes y cada vez más escasos valientes que se siguen aferrando al sueño de la bicicleta.
El último en salir a la palestra ha sido Alejandro Valverde, uno de los muchos campeones que han crecido bajo la sombra de la duda. Una duda que viene desde diversos colectivos: Francia, Italia… se vuelcan en intentar ponerle el cordel a un gato que no tiene dueño, que aparece y desaparece ante la atónita mirada de los curiosos, que ven como su fe ante este deporte se evapora a modo de decepción. No voy a ser yo quien lance una lanza en nuestro favor. Cierto es que los padres del doping pudieran ser españoles; Eufemio Fuentes, la Operación Puerto, Manolo Sainz… demasiadas incógnitas centradas en la Península, demasiado potencial científico, demasiado talento intelectual al servicio del mal. Esa lacra de trampa y fullería, es una sombra demasiado oscura; se cierne y se agranda a medida que el sujeto se aleja de su foco principal. Demasiados atestados: Heras, Beltrán… leyendas que en sus días de esplendor glorificaron la significación del esfuerzo y que en su ocaso cayeron en el ostracismo del olvido, de la culpa, de la condena.
Quiero que quede claro que no estoy a favor del dopaje, pero quizás, esto no sea más que el resultado del tirano significado que se quiere obtener del deporte. Se ama la épica; las escaladas tortuosas que serpentean entre Pirineos y Alpes, las escapadas de dimensiones heroicas, los cambios de ritmo y las etapas maratonianas tocando el cielo, la nieve, la lluvia y el calor. Tocando el orgullo que cada deportista que a lomos de su bicicleta se encarama a la cima del anonimato; un deporte demasiado duro en el que tan sólo son reconocidos unos pocos. Un pelotón que recorre los mismos kilómetros, que sufre como pocos, que recibe la inesperada visita de pájaras y al tío del mazo que te castiga y te endurece las piernas, que te impide a encadenar una cadencia de pedaleo que te haga no descolgarte del resto de héroes que se doblan y se abren paso entre una multitud cada vez menos popular y más populista que se sigue encaramándose a las altas cumbres para alentar, para aplaudir, para exhalar un último aliento de esperanza.
Todo ese esfuerzo, toda esa búsqueda de espectáculo y heroicidad continua termina pagándose. Los cuerpos, aunque en momentos puntuales en los que se alcanza la perfección, no son máquinas; se pierden con el tiempo, se gastan, se oxidan. Pierden brío y voluntariedad, se alejan de las figuras en ciernes que nacen y se hacen. Demasiado cruel para ser verdad. Toda una vida al servicio de la bicicleta, y cuan efímero es el éxito, la gloria, el beneficio económico. Quizás por eso, cuando la carrera de un ciclista deja de subir pendientes para iniciar la bajada de su ocaso, quizás es en ese momento, cuando se aferre a esa sueño científico que es el dopaje y que termina convirtiéndose en la peor de las pesadillas, el desprestigio, el olvido, la desacreditación a toda una vida de esfuerzo, de dietas milimétricas, de entrenamientos bajo solsticios, inviernos, frío y calor.



Pero no nos engañemos; no nos tapemos heridas con tiritas ni ojos con vendas para no ver. Esta falta de ética no se centra sólo en el deporte de las dos ruedas. Es un problema colectivo de magnitudes desconocidas del que muchos no se atreven a desenmascarar. Es curioso que esa ley contra el dopaje que asfixia a ciclistas, que los trata como delincuentes, que los despierta de su merecido descanso para ser pinchados, analizados, cuestionados… sea tan laxa para otros. Futbolistas, jugadores de baloncesto… terminan sus enfrentamientos y orinan en un bote sin ser puestos bajo el velo de la duda. Ese esfuerzo colectivo que pedía antes para las diferentes organizaciones ciclistas, debe de ser secundado por el colectivo general que es el deporte, para que así no haya ovejas negras ni niños mimados, para que el ciclismo no se convierta en el chivo expiatorio de una lacra cada vez más grande y oscura.



Y luego nuestra falsa moral, el escándalo sensacionalista que vende periódicos y llena espacios televisivos. Puedes doparte y se te pueden conceder segundas oportunidades, pero si una cámara privada te capta fumando marihuana después de llevar toda una vida entrenando para conseguir el mayor hito olímpico, después de tener más que un merecido descanso, tanto físico como emocionalmente, quedas condenado, piden tu cabeza y se inicia la caza de brujas. Phelps es un icono, un ejemplo para la juventud que puede ser tomado como espejo; por eso no debería sucumbir a ese influjo superficial que dan las drogas para rellenar su tiempo libre. Pero no debemos obviar, que ese tiempo libre es merecido, que no compite ni falsea posibles resultados, que ha decidido tomar un tiempo sabático antes de emprender su último desembarco, unas próximas Olimpiadas que quedan cada vez más lejos, ante tanta hipocresía, ante esa doble y falsa moral que se encarga de glorificar y condenar sueños, en triturar mitos vivientes, en crearlos y colocarlos.



Hecha la ley, hecha la trampa. Cuanto esfuerzo en la investigación tirado por la borda, cuanto talento perdido. Los mismos que buscan el antídoto, crean nuevas enfermedades para seguir con el negocio. Lo hacen las empresas de antivirus, lo hacen los científicos deportivos que se empeñan en seguir siendo figuras en ciernes desde el anonimato que da el miedo a la sanción de sus clientes, personas desesperadas que buscan ese plus definitivo que pase desapercibido, que salta los cepos, que esquive las minas.

No pido igualdad de ferocidad, sino igualdad de trato. La unión hace la fuerza, y algunos ya han levantado la voz, a riesgo de exponerse a que la opinión pública encuentre intereses personales en sus declaraciones. El último en exponer su idea, ha sido uno de los iconos mundiales, un Rafa Nadal que se queja del trato vejatorio que sufren, que le hacen sentirse como criminales, por el simple hecho de amar lo que hacen y haber llegado a la cima del esfuerzo y la superación, por ser estrellas de un mundo del deporte que se puede desmoronar y salir del cuento de hadas en el que se encuentra inmerso.
No todos son Nadal; ni cada cuerpo puede ganar exhibiéndose a lo Bolt, ni romper hitos sin precedentes a lo Michael Phelps, ni tener la plasticidad de Jordan… Si no ganas, y además convences, no eres nadie. No se recuerda al segundo, ni mucho menos al grueso de componentes que forman el grupo elegido para la gloria. Es difícil imaginarse lo que una persona, desde su niñez, ha tenido que luchar para asomar la cabeza; muchos han sido los esfuerzos, y muy pocos los reconocimientos. Es por eso, quizás, que la desesperación de ver como remas tanto para morir en la orilla, de ver que pese a haber empleado toda una vida no puedes competir con el nivel de superdotados de la naturaleza que hacen tu esfuerzo baldío, te haga caer en manos ajenas de intereses desleales, en buscar en lo ajeno el elixir de la eterna juventud, lo anti fisiológico de la victoria, la fama y el no caer en el olvido. Quizás, si los altos cargos, si la prensa, si la afición, nos diéramos cuenta que antes va la persona y luego el deportista, si pensáramos en todo momento lo que significa el esfuerzo derramado, los mejores años de una vida, los logros obtenidos en su esplendor, se ahorrarían casos lastimosos como los de Marian Jones, que en su empeño de seguir siendo la más grande, vio mancillada la leyenda que con tanto esfuerzo ella misma formó, y ella misma derrocó; se ahorrarían vidas perdidas a lo Pantani o Chava Jiménez, casos Mariano Puerta, Festina…, y se daría, de una vez por todas, el buen y merecido trato que cada héroe anónimo se ha ganado por su esfuerzo, por los duros entrenamientos en la sombra, por cada canasta, por cada pedalada, por cada gol, por todos esos esfuerzos vertidos que hacen de la especie humana, la mayor, mejor y más ávida de las especies que conviven en la faz de la tierra.



"Quién ama el peligro perecerá en él"

martes, 17 de febrero de 2009

Raul: the legend

La envidia es la religión de los mediocres, y Raúl es venerado como un Dios; una de esas leyendas que se forjan a sí mismo en medio de la nada. Uno de esos personajes amados y odiados a la vez, con tanta ferocidad que es capaz de levantar un debate nacional.

Pocos podían sospechar que el fino y desgarbado delantero que se enfundaba de la mano de su mentor Valdano, la zamarra morada del Real Madrid, estaba comenzando a escribir su propia leyenda. Aquella fría noche de Octubre de 1994 Raúl demostró que el talento literario del que el técnico argentino hace alarde, se acompañaba de una visión premonitoria; una actuación impropia para un adolescente de tan sólo 17 años, un partido esperanzador pese a que la Romareda viera como erraba varias claras oportunidades, y cómo Cedrún y el infortunio, hicieran que ese niño que soñaba con ser hombre, tuviera que contar su primera batalla como derrota.
Víctor, Benito,.. muchos fueron los canteranos que por esa época vieron cumplida la recompensa de los fríos y desangelados entrenamientos de la Ciudad Deportiva; pero desde sus inicios, Raúl llegó para quedarse, para no ser uno más. Justo una semana después de su debut, Raúl saldaría las deudas contraídas en Zaragoza ante los ojos de toda la España futbolística. En un derby contra el Atlético, Raúl quitó las primeras telarañas con un tiro teledirigido hacia la escuadra, y un penalti a su escuálida figura de diminuto adulto, serviría para redondear una gran victoria ante el eterno rival de la capital. Un chaval de nombre castizo y de familia humilde había iniciado su misión, de profesión goleador
Nacía el mito; alguien empezaba a volar sobre el nido del buitre, y qué mejor figura para suceder al intelectual Don Emilio que un hombre de la casa, un icono de la Fábrica, un más que digno sucesor de la elástica blanca. Kopa, Amancio, Santillana, Butragueño,… podían descansar al fin tranquilos, el 7 blanco estaba a buen recaudo

Uno de los mayores defectos que tenemos en nuestro modélico país, es que somos frágiles de memoria. Nadie en Italia osa discutir a figuras casi paternales como Maldini o Del Piero. Un país que olvida su pasado nunca tendrá futuro, y Raúl, esa omnipresente divinidad, engloba pasado, presente y futuro. Con él, el tiempo parece haberse detenido. 16 años dan para mucho; para perderse en el camino, para diluirse en el intento, para perder el rumbo… Pero Raúl no ha perdido ni un segundo de ese preciado tiempo, y se ha empeñado, con una testarudez que a veces rozaba lo enfermizo, en forjar su figura más allá de críticos y detractores. Esa memoria frágil y olvidadiza que se encarga de rellenar los vacios mentales con los que el tiempo nos castiga, se puede olvidar de todo lo que ha dado Raúl en pos del fútbol español. Hablar de Raúl es comentar el penalti al limbo en la Eurocopa ante la vecina Francia, o esos partidos en los que el 7 se perdía en carreras estériles y juego apagado. Pero Raúl no es esa pequeña punta que oculta la magnitud de un iceberg. Raúl es hombre, inteligencia, gol, tesón, un icono al que se deben aferrar los valores en ciernes que se codean en esos terrenos de barro y albero en el que los niños intentan cumplir su sueño y el de sus padres.
Raúl no es brasileño; no es guapo ni sabe regatear; no tiene un tiro poderoso, ni un remate rapaz de cabeza. No es rápido ni un killer, pero es listo como muchos pero sabio como pocos. Ese cúmulo de “defectos” que componen la figura de Raúl, es lo que le ha hecho grande. Raúl es un erudito de su propia persona, un profesional al servicio del balón, que sabe leer sus defectos para magnificar ese cúmulo de virtudes que atesora. Si el esférico tuviera su propio psique, seguro que elegiría a alguien como al 7 blanco para ser domado. Un analista que sabe leer los tempos de los partidos, la psicología de una plantilla; una de esas figuras calladas que nace con un don que le hace ser especial. Raúl nació para ser Raúl, y el fútbol español le estaba esperando
Un hombre callado que siempre se ha mostrado bajo un manto turbio. Un hombre enigmático del que pocos saben lo que piensa, lo que siente, lo que es. Raúl debe sufrir. Cuanto más grande se es, más envidias se suscitan, y Raúl se ha visto atacado desde todos los frentes. Su privacidad ha forjado una trinchera en la que ha tenido que recluirse más de una vez. 309 goles hablan por sí sólo; Di Stéfano ya tiene con quién contar batallitas, o mejor dicho, ya hay alguien que haga que en vez de que Don Alfredo hable, tenga que escuchar.
Liga, Copa, Supercopas, Mundiales, Eurocopas, Champions… Raúl ha metido goles en todos los terrenos, de todas las facturas, de todos los colores, en todas las competiciones, ante todos sus rivales. Ese es su mérito, ese es su don. Una versatilidad que le ha permitido mudar la piel como un camaleón. Nadie como Raúl ha sufrido su bondad; siempre al servicio del grupo, ha visto como la llegada de los galácticos le quitaba protagonismo y le alejaba de su hábitat que es el área rival. Pero pese a ello, Raúl siempre ha aparecido para dejar su impronta, para dejar claro que la gloria explosiva es pasajera, pero que su poso de grandeza ha dejado su impronta a lo largo de los muchos títulos que ha conquistado, junto a unos compañeros que se han ido sucediendo. Figuras mundiales que lo han ganado todo, jóvenes en ciernes con futuro prometedor; extranjeros que ansían conquistar la casa blanca… personas que han encontrado en Raúl a un padre futbolístico, a un domador de vestuarios, a una figura en la que mirarse para intentar crecer.
Raúl no es solo un ratón del área; sus 309 goles no han sido como su último, el segundo que pernoctó en El Molinón. Raúl ha hecho auténticas obras de arte, ha patentado el aguanís, se ha burlado de su amigo Cañizares en la conquista parisina de la Octava, ha realizado cucharas tan suyas y tan propias, ha inventado vaselinas ante los Ablanedos y Albertos de turno, ha demostrado picardía a raudales, ha sabido anticiparse a errores y descoordinación de defensas y porteros, que se han visto devorados por el hambre que Raúl siempre ha mostrado bajo su apariencia menuda y enigmática, ha silenciado a campos rivales con su índice sobre sus labios.
Raúl ha dejado de tener rivales; compite contra sí mismo, contra el monstruo que ha creado. El paso de los años que han visto sus tardes de gloria, es ahora uno de sus rivales. En el ocaso de su carrera, aún Raúl no ha dicho su última palabra. Que nadie descarte verlo levantar la Décima, como embajador que es de ese trofeo, la niña de sus ojos y en donde su nombre se encuentra impreso con letras de oro como máximo goleador de la historia de la competición.

El comienzo del final ha hecho su aparición, pero Raúl, ese veterano curtido en tantas batallas que han forjado su alma de guerrero, tiene una última meta, un tufo de soñador empedernido, un deseo que anhela como un colegial. Tiene la espina de la Selección, el club de sus amores. Cómo él no se ha cansado de decir, primero España y luego todo lo demás. Su capitán, ese Ferrari anunciado por Hierro, máximo goleador y 104 entorchados a sus partidos, se quiere despedir por lo alto. El Mundial parece lejano; una temporada y media de debate en la que Raúl tendrá que aguardar con estoicismo la ferocidad de sus ácidos críticos. A esas edades es imposible aventurar a temporada y media, al calor de Sudáfrica. Pero antes, este verano, la roja tiene cita con la historia, el debut en la Copa Confederaciones, una cita, en la que por méritos propios, actuales y personales, Raúl debería estar. Raúl es uno de esos animales que no tropieza dos veces en la misma piedra. Roces internos en el último mundial le han privado de perderse la gloria conquistada este verano en Austria, ese sueño que ha buscado con el mismo ahínco con el que ha perforado metas rivales, con el que ha roto partidos y ganado a adversarios. Ese sabio hecho futbolista sabe que ahora mismo, Villa y Torres están un escalón por encima, pero luego está él, y a buen seguro, que sabrá amoldarse a un grupo humano joven y exitoso, que sabrá que los flashes ya no le apuntan, que ya no es el centro de un carro del que él tantas veces tuvo que tirar. Si Del Bosque reconoce la evidencia, Raúl estará como tercer delantero, y desde el ostracismo que da ser un segunda espada, Raúl será el primero en entonar el Se parece más a ti de Jambao, esa canción talismán con la que la selección encontró el título perdido, la canción que explorará Sudáfrica en las dos próximas citas para la gloria. Raúl dejará de ser solista para unirse a un coro, que le dará su último y tan merecido homenaje. Se lo merece él, se lo debe el fútbol español

Larga vida al Rey Raúl; un mito viviente, la leyenda, el triunfo de la humildad. Un sueño hecho realidad. Por todo y por nada, muchas gracias capitán



jueves, 12 de febrero de 2009

Los chicos no lloran


Las lágrimas de un campeón afloraron en la Rod Lanver de Melbourne, de un genio de la raqueta, de un mortal que no tiene muñecas sino guantes, un misil de alta definición que donde pone el ojo pone la bola.

Ese campeón, ese virtuoso, ese genio que se resigna a su destino, es Roger Federer, y llora de rabia, de impotencia, de desesperación, porque ve que el olimpo de la historia se le resiste, que ese vagón que debe tomar para convertirse en leyenda pasa sin poder tomarlo, ya que siempre que lo intenta se encuentra con un herculiano tenista de Manacor, que tiene tanto talento como sed de victoria.

Cuando nació en Binningen en 1981, nadie sospechaba que un icono en ciernes había tomado acto de presencia. Roger no ha sido un ejemplo de precocidad, tardó en despuntar y tuvo que esperar hasta la edad de 20 años para doctorarse en la catedral de Wimbledon, donde se impuso en un épico cruce de Octavos de Final, al emperador Sampras, que por esa época era el gran dominador; ese encuentro fue el comienzo del final para el americano, y la toma del testigo para el suizo, que encontró en la leyenda ganada a base de raquetazos y Gram Slams de Pete el espejo en el que mirarse, la cota que superar. El 7-6, 5-7, 6-4, 6-7 y 7-5 fue su bautizo tenístico, su consagración, su llegada al Olimpo de los Dioses, un destino que le estaba esperado, pero que le puso a prueba, ya que la derrota en Cuartos de Final ante Hemman frenó una progresión de la que el tiempo era su peor aliado.

Pero Roger había llegado para quedarse y aunque su eclosión llegó tarde, su tiranía ha sido feroz. Despuntó a los 22 con su primer entorchado en la hierba londinense, y desde entonces, Roger ha dejado de competir contra el resto de mortales de la raqueta. En esos 5 años, Federer ha ganado 13 de los 20 grandes, estableciendo un hito sin igual, y demostrándose, a sí mismo y al mundo, que él era su mayor enemigo. Roger creó ese monstruo envuelto en ese aura de majestuosidad, de elegancia y de triunfo. Federer ganaba sin sudar, a base de obras de arte, de drives y de derechas liftadas, de aces y passings shots. Su rival era la historia, la leyenda, el ser el más grande, y la meta eran el 14, el número de grandes conquistados por el hombre que le cedió el testigo en esos Octavos de Final de Wimbledon; esa ha sido la inspiración del gigante suizo, esa ha sido su meta, esa ha sido su frustración.

Los flashes estaban preparados, las placas estaban impresas, los videos al acecho para ver su ascensión definitiva. Pero Roger ha encontrado su criptonita, ese antídoto fiero que cada vez que lo ve le hace tambalearse, le hace sentirse humano, vencible, errático y derrotado. Al igual que pasó con Federer que secó ese manantial de victorias que era Sampras, un hipertrofiado genio español ha llegado para quedarse, para hacer más grande el mito viviente de Federer, ya que la historia del deporte se escribe a base de grandes duelos, de enfrentamientos entre los mejores. Nadal será la clave para la coronación del suizo. En los 13 anteriores, él era su único rival, ya que el resto de tenistas habían claudicado, todos menos la figura nacional que estaba creciendo a base de carreras y bolas imposibles, que había establecido en la central de París ese campo santo magno, su trinchera impenetrable, su santo y seña, su religión. Pero ese Rafa tan nuestro y tan de todos, ese Vamos nacional, ha dejado de revolcarse solo sobre arcilla para degustar el páramo de la tierra londinense, la rugosa pista sintética de las antípodas australianas, el vestirse de oro pekinés.

La historia del deporte se resume en eso, en duelos épicos y en ídolos que hincan la rodilla, que ven en la derrota ante su máximo rival el estimulo ideal para seguir su particular cruzada hacia la superación y la perfección. Al final eso es lo que queda: un Barcelona-Madrid, un Brasil-Argentina, unos Lakers-Boston Celtics, un Karpov-Kasparov, un Ali-Frazier... momentos históricos en los que la perfección se pone al servicio de la estética y la batalla se hace la más hermosa de las guerras. Cada gol, cada pedalada, cada canasta, cada movimiento maestro, son el reflejo más sublime de la perfección de la especie humana.

La historia del tenis acostumbra a duelos de magnitudes indescriptibles; el Federer-Nadal no es más que el testigo de sus antecesores: Connors y McEnroe, Becker y Edberg, Sampras y Agassi,... todos ellos se necesitaron para dar empaque a su esfuerzo, para darle brillo a sus éxitos, para justificar sus derrotas; y es que poco se aprende con la victoria, pero mucho con la derrota.



Hoy Federer llora de amargura; su ánimo ha caído, se ve viejo, mayor, cansado, sólo. El éxito tiene muchos padres pero el fracaso es huérfano. Mira al otro lado de la pista, a la parte alta de los cuadros, y ve a un adolescente, fuerte y moreno, emanar sudor, luchar cada bola, devolver lo imposible, tirarse al suelo y lanzar su sudada cinta del pelo para celebrar un nuevo triunfo. Todos esperaban a Roger en el olimpo, pero todo parece indicar que su puesto presidencial lo ocupará nuestro Rafa, un genio mundial que será recordado por sus logros y por los valores deportivos que refleja. Por eso Federer lloró en Australia, porque vio que una de sus últimas oportunidades se escapaba después de acariciarla durante más de cuatro horas, porque se dio cuenta que tendrá que esperar a que la hierba de Londres le de una nueva oportunidad para llegar a los 14 e igualar a su maestro Pete. Roger llora, esto le está matando; tiene miedo y esa amarga sensación se retroalimenta a sí misma. Uno lucha mientras cree en la victoria, y pese a sus temores, las lágrimas vertidas demuestran que no se ha dado por vencido, que no ha impartido su última lección magistral, que aún le queda una obra de arte con la que cautivar al mundo. Toda esta competencia le hará más fuerte, conseguirá su último gran triunfo, y escribirá con su propia letra uno de los logros más grandes de la historia contemporánea, una historia con fecha de caducidad, ya que detrás, viene un ferrari tan ávido de triunfos que parece que romperá todos los registros. Un zurdo que al igual de Roger en su día, ha venido para quedarse, y que al igual que el coloso suizo, encontrará en sí mismo su máximo rival, ya que cada victoria incluye en sí un nuevo combate, y Rafa de tanto luchar, se convertirá en un gladiador que no entiende de superficies ni de rivales. Un chacal que ha empezado a morder la historia con voraz hambruna, y que no parará hasta dar alcance a su presa, el sueño de ser el más grande de la historia.


Lo versa una canción; los chicos no lloran, pero Federer está en su derecho; son lágrimas reales, que demuestran grandeza y nos recuerdan, que aún los que lo tienen todo, necesitan más. Un ejemplo de superación, ya que Federer llora lo que ha sabido defenderse como hombre, como leyenda


"La euforia del triunfo se desvanece, pero el orgullo de ser campeón perdura para siempre"

domingo, 1 de febrero de 2009

El Señor de los Anillos


Hubo un tiempo no muy lejano, en el que el mejor equipo del siglo XX dejaba constancia de su honorífico título a base de señorío y buen hacer; hubo un tiempo en el que los mejores jugadores se peleaban por vestir de blanco, por acudir a la Fábrica de la Castellana y hacer rugir a los 87.554 feligreses que con devoción demuestran su fe en el esfuerzo, en el espíritu y el tesón con absoluta puntualidad cada fin de semana. Hubo un tiempo en el que un presidente marcó el devenir de la historia del equipo de fútbol más influyente del mundo, cambiando a su paso la historia del deporte rey. Hubo un tiempo en el que las Copas en blanco y negro se siguieron de otras tres en color tras 32 años de sequía; pero hubo un tiempo en el que todo esto se perdió, la grandeza se difuminó, y el equipo majestuoso y señorial se quedó sin grandeza ni estrellas, sin respeto, sin esos valores que el dinero no puede comprar y que son los más valiosos.
Es difícil citar el germen del problema; Mendoza y Lorenzo Sanz siempre estuvieron perseguidos por un halo de nocturnidad y alevosía, de un toque de forofismo en cubierta que fue capaz de secundar a Octavas y Quintas del Buitre, a chilenas de Hugo Sánchez y a tijeras de McManaman, a aguanises de Raúl y a regates sobre la cal del antecesor del 7 de España.
Es difícil justificar la labor extradeportiva de Don José Ramón Calderón Ramos, el décimo octavo inquilino de la segunda Casa Blanca más cotizada del mundo. En su honor quedarán sus dos ligas de connotaciones opuestas; la de la épica de la remontada y la de la excelencia no tan sublime que trajo un halo disfrazado de superioridad que acabó con un record de puntos y con un paseíllo del eterno rival. También quedará la Supercopa contra el Valencia, que se ajustó a lo que han sido sus dos años y medio de mandato, remar y remar, luchar contra todo y contra todos, jugar en inferioridad numérica hasta alzar los brazos victoriosos. Pero lejos de esos tres títulos, lo que quedará será la dilapidación de una galaxia anclada en su propio ego, un perfume rancio de Channel que terminó marchitando el pasto de Don Santiago. Cerró tres años de sombras calladas con Gravessens y Pablos Garcías, tomando el testigo de un ser superior que cogió su bote salvavidas privado para no hacerse terrenal.
Ese mismo hombre que ha sido el principio del fin del palentino que durante un corto periodo ha cumplido su sueño y lo ha vivido despierto, debido en parte a que los inmensos frentes en los que se vio inmerso le impidieron un momento de relax. Y es que el Real Madrid, como instución y como empresa, como marca y como seña de identidad, es el caramelo más tentador para las altas esferas de la sociedad poderosa de un país. Políticos, empresarios y trovadores que manejan desde las sombras los hilos de un Club que ha pasado a ser una marioneta del negocio, de las recalificaciones y de esos valores ajeno a lo deportivo y que imperan en el actual mundo del deporte.
Hay muchas maneras de ascender una cima, pero tan solo hay una cima. Y es que el fin no justifica los medios, y Ramón Calderón se ha visto devorado con la misma máquina quitamiedos con la que azotaba las asambleas de compromisarios, con la que barrió el tufo de ese ser superior frio y calculador que eclipsó esa nova luminosa que él mismo se había inventado. No voy a ser yo quién justifique los errores de Calderón, que han sido muchos y variados en tan poco tiempo de mandato. Con esa pinta de forajido del Oeste, de mafioso de película italiana, con su versatilidad para recorrerse el mundo para aparecer en la foto, para dar vueltas de honor anticipadas, y sentir como propio un éxito que siempre se le ha negado y que él ansiaba tener. El Real Madrid son Zamora, Di Estefano, Buitres y Zidanes. Un elenco de estrellas, en el que personajes como Nanín o Bárcenas nunca debieron tener cabida, ni mucho menos protagonismo. Un club como el Madrid no puede hacer el ridículo con la normativa invernal de la Champions, ni entrar en disputa con un coloso inglés comandado por un senil Lord-Sir de dudable calidad ética y personal. El mejor club del siglo XX no puede quedar en evidencia intentando fichajes de relumbrón dando palos de ciego, ni se puede arrojar a la desesperada para recibir el No de jugadores menores. El Real Madrid parte con el hándicap de que le sube el precio de los fichajes por el simple hecho de llamar desde las oficinas de Concha Espina, pero ese encarecimiento tiene que compensarse por la gloria y el hambre de las estrellas que siempre han querido y querrán vestir de blanco y seguir agrandando la leyenda defendida por ese ramillete de privilegiados que se han enfundado la elástica blanca, y que la han paseado con dignidad por el mundo.
Ramón Calderón acabó desquiciado; nunca trabajó tranquilo, siempre tuvo una orquesta que tocaba desafinada la partitura para poner en duda la labor del director. Desde su carente de credibiliad victoria en unas elecciones al descubierto, ha sido un hombre puesto en duda. Una duda llegada desde altas estancias y secundada por una prensa corrompida por el poder que unos dan y otros quitan. Y es que a buen seguro, que ese ser superior que dejó el barco, que a buen seguro que retomará este verano como mesías apocalíptico viniendo de la mano con el venerado Zidane, que traerá de nuevo a magos y virtuosos para retomar la galaxia que él trató con dejadez y mimos mal repartidos, ha tenido mucho que ver en esa campaña orquestada y que ha quebrado el titanic que él tanto manifiesta querer. Calderón siempre se lo olía, y buscaba iceberg para evitar la colisión, intentaba dar golpes de timón para evitar su hecatombe, pero al final, ese barco llamado deseo se agrietó y el año ha terminado por inundar el nuevo buque de Boluda
Si saco algo de los acontecimientos que se han sucedido últimamente, es que la política es la madre de todas las batallas, y de que las grandes empresas son la base desgraciadamente de todo con lo que nos vanagloriamos. Los Aznar, Villalongas y Florentinos, son las muestras perfectas de lo que se ha convertido la sociedad actual. Unos magos en ocultarse en caretas para buscar su gloria personal, su prestigio y su dinero, poderoso caballero es ese, que motiva e incentiva a un diario “neutral” a buscar con ahínco una falsa en la Asamblea, que ha terminado por demostrar que detrás de la pompa del Bernabéu, detrás de las cuatro torres que la empresa de Florentino consiguió construir tras su paso por la Casa Blanca, se encontraba un tufo de mentira y soborno, de ultras y pucherazos. Marca lo descubrió porque ocurrió ( no justifico lo hecho por Calderón), pero me surgen dudas al ver si interés inusitado para que el sillón presidencial cambie de inquilino, para que las posaderas de un ser superior vuelvan a posarse en el trono que una vez dejó atrás. Un adelantado para los negocio venido a más, de indudable aptitudes intelectuales muy por encima de la medi y de mejores contactos que agrandó su aureola y status a su paso por Chamartín. Pero ahí los periodistas no jugaron a detectives, no comprobaron fotos ni contratos, no mandaron a sus sabuesos para rastrear el olor a salchicha que cualquier perro callejero hubiera sido capaz de percatar. Me temo el motivo de esa falta de atención, de ese despiste generalizado que hace que la vida de algunos sea un camino de rosas sin espinas, y que en el otro lado del terreno, convierten la existencia de los no eruditos en un campo de minas al estilo Afganistán

Que Dios nos pille confesados, porque más de uno tendrá que pasar por el confesionario. Críticos y detractores; peones, albañiles y arquitectos afanados en destruir a un Imperio. Pero el Real Madrid volverá a reinar: todo lo que no le mata le hace más fuerte

Descanse en paz, Don José Ramón Calderón Ramos


lunes, 15 de diciembre de 2008

Un lío... de camisetas

Ante todo el revuelo que está provocando el partido de mi equipo en la liga, Caja Granada, quiero aprovechar mi blog dentro de la web de Fonsa Motor FS, para aclarar un poco lo sucedido y dar mi modesto punto de vista, ya que se están levantando comentarios suspicaces que pueden hacer aflorar ampollas, y en la web tan brillante que tanto se está currando Joselillo (gracias por el punto de encuentro que nos brindas), no me deja explicarlo como se merece y como quiero
Quiero que quede claro que lo que digo lo hago desde el respeto y con la intención de aportar mi granito de arena, para que entre todos, hacer que la liga de Úbeda, la envidia de los alrededores, siga creciendo.
Me sorprende el revuelo causado. Entre otras cosas, porque no había apenas gente en el pabellón, y muchos han sido los que se han animado a comentar. Ellos pueden comentar lo que vieron, y alguno de ellos lo habrán hecho, pero a buen seguro que muchos de los comentarios escritos han venido por parte de gente que no estuvo presente y que ha escuchado "la historia" por parte de otros.
Pero antes de entrar a detallar lo acontecido en el partido, quiero dar mi opinión respecto al tema camisetas. A raíz de lo sucedido, me he enterado que en la reunión de delegados se aprobó esa medida. Entre esos delegados se encontraba el de mi equipo, Diego, al que aprecio pero no me caso con él, ya que no veo la medida útil. Cierto es que se evitarían problemas asegurándose lo de las dos equipaciones, pero pienso que en ningún momento tendría que ser una imposición, ya que seamos realista, la mayoría de los equipos que disputamos la Liga, lo hacemos por la simple satisfacción que nos da bajar a jugar, y a comernos el ochio (aunque desgraciadamente esto último también nos lo han quitado); si a eso le sumas que la mensualidad de por sí ya es desorbitada, le añadimos que encima se exijan dos equipaciones, un equipo nuevo que se apunte, necesita un presupuesto que da miedo para cualquier patrocinador que se pueda animar en tiempos de crisis a financiar el deporte de la juventud, y de los no tan jóvenes. Pienso que con lo que se paga y se recauda, debería haber un juego de petos en el pabellón, para casos de emergencia
Leo con asombro que el partido empezó con 15 minutos de retraso; yo estaba vestido de corto y por lo tanto no llevaba reloj, pero no fue así. Ambos equipos saltamos al campo a la finalización del anterior ( con exhibición de Cuadros Balselli, que gran equipo). Tras los minutos de calentamiento, el árbitro indicó que así no se podía jugar el partido. El revuelo fue grande y entorno a la mesa, se reunieron ambos equipos. El árbitro dejó clara su postura de que así no se podía jugar, pero ambos equipos llegaron a un acuerdo, que en casos como éste creo que debería prevalecer. Pese a que hay una ley que dice que en casos como éste se da el partido por perdido, el rival (Fincas Barba) demostró tener cordura y señorío en pleno desconcierto. Y es que no disputarse un partido porque ambas camisetas sean azules, deja un poco en evidencia, bajo mi punto de vista la finalidad de nuestra Liga; lejos de poner impedimentos, los delegados del rival (desde aquí, gracias por todo), dejaron claro que el partido se jugara y que el resultado final era el que tenía que prevalecer, sea cual fuera el devenir del mismo, y que si se producía una derrota, la aceptarían como tal. Podrían haberse amparado y decir que se echaba la tan detestada pachanga, pero no fue así, y los valores del deporte prevalecieron, y yo creo que lo que ganó fue eso, el deporte. Así que no fueron 15 los minutos de retraso, ya que tras cinco minutos de diálogo, el partido dio comienzo, dejando bien claro el árbitro que si no distinguía a los equipos suspendía el partido. Lo que llegó a los 15 minutos fueron los petos, y no se pusieron sobre la marcha, ya que ningún equipo se confundió. Aprovechando un saque de banda, se puso fin al esperpento, nos colocamos los petos, y asunto arreglado, el partido se jugó con normalidad, y por fin, Caja Granada estrenó su casillero de victorias
No entro a valorar agravios con otros equipos; se comenta que a Los Pontoneros le han dado un partido por perdido por incomparecencia. Sólo diré que pese a lo que digan, Caja Granada no tiene trato de favor. Sin ir más lejos, yo he sufrido el mismo castigo. El año pasado en Mayo y en plenos exámenes, no fui un domingo a jugar. Me llamaron diciéndome que estábamos 3; tardé cinco minutos en bajar, pero al pasar el tiempo estipulado, nos dieron el partido como no presentado, así que no vean fantasmas donde no los hay
Antes he dicho que no me caso con nadie, y he criticado a mi delegado Diego, pero desde aquí, e intuyendo que esto será leído por parte de los foreros de la Liga, quiero romper una lanza a su favor. Diego es uno de los emblemas del Grupo Deportivo San Miguel, lleva toda la vida trabajando por este proyecto, y no podemos perder la perspectiva y criticar a la gente a la que gracias a ellos, y a otros muchos, podamos disfrutar del grupo deportivo que tenemos. Humildemente, creo que por parte de unos pocos se ha creado una caza de brujas, y en el anonimato que da el foro, la gente se aventura a criticar por criticar. Atacar a Diego, a Calvente, al Malagueño, al Lechero, a Guille... eso está fuera de lugar, ya que un pueblo que olvida su pasado nunca tendrá futuro.
Ya que estoy aprovechando esta entrada a analizar los problemas de la liga, quiero entrar a detallar la polémica con los arbitrajes. No podemos exigirles que no se equivoquen. No olvidemos que es una liga de aficionados, al igual que no se nos puede pedir a nosotros que dejemos de maltratar el balón, que no erramos pases, que no fallemos goles cantados, que un ojo de halcón de el veredicto fidedigno ante las jugadas de moviola... pero cierto es que la actitud de alguno de ellos no es la apropiada. Pitar es muy complicado; yo pité algún partido hace años en la Patera y no se disfruta, pero yo creo que todos debemos aceptar los fallos. Mi ejemplo del buen árbitro son y no se rían, el Malagueño, Aragón y Manolo Cano; se pueden equivocar como el que más, pero siempre desde el respeto; cuando lo hacen es sin ánimo de lucro; nunca tienen un mal gesto, ni una mala cara, ni una amenaza. Ante ellos, la crítica no tiene cabida, ojala que creen escuela
Y en principio esto es todo lo que creía aclarar, espero no haber dejado nada en el tintero y no haber herido la sensibilidad de nadie. Pero ante todo, lo que no tenemos que hacer es perder el sentido común y perder el rumbo; no nos olvidemos que este año, sin ir más lejos, el Racing de Santander jugó en Heliópolis con la equipación del Betis; si ellos lo hacen, creo que nosotros también podemos hacerlo, para intentar hacer de ésta, la Liga de las Estrellas
Un abrazo a todos los foreros; nos vemos en el poli, esperemos que en el bar y con un ochio con chopped de la Mari

miércoles, 10 de diciembre de 2008

Era tan rico que se creía inteligente

Uno no sabe lo que tiene hasta que lo pierde. Dicho popular que demuestra la idiosincrasia de la especie humana, afanada en los cambios y el progreso, y que sin embargo, es capaz de dejar las cosas de verdadero valor por el camino. Tan solo los narcisistas que invierten todo su tiempo en mirarse su propio ombligo son incapaces de darse cuenta de que han perdido, ese camino que te lleva a esa utópica meta que es la consecución de un sueño, eso por lo que luchamos día a día, y que al conseguirlo, nos deja esa extraña sensación de frialdad y de vacío
Bernd es uno de esos hombres; obstinado en entrar en perpetuo conflicto con el mundo y sus entresijos, ha desperdiciado la oportunidad por la que todo el mundo se hubiera tirado una vida entera. Y no hablo sólo de ser el entrenador del Real Madrid como institución en particular; me refiero a la élite en la que tan sólo los elegidos son capaces de llegar pero que tan sólo unos pocos son capaces de digerir y aceptar. Bernardo es un buen entrenador; lo demuestra el buen fútbol que hizo con equipos menores como el Xerex o el Getafe, pero la cima del iceberg parece que le ha impedido ver el valle y le ha hecho perder el rumbo. El tren sólo pasa una vez en la vida, y es de necios o de egocéntricos dejarlo pasar. Porque eso es lo que ha hecho el bueno de Bernardo. De carácter teutón y humor germano-andaluz, se ha embaucado en desprestigiar a todo lo que le rodeaba. Cierto que fallaron los fichajes, cierto también que la plantilla es corta, no es menos verdadero que las lesiones han mermado someramente a un equipo con amplias lagunas, pero Bernardo no ha luchado, y ya se sabe que aquel que no quiere ganar ya ha perdido. Bernardo necesita cariño para no sacar a pasear peinetas e insultos; Bernardo es un niño en un cuerpo de hombre, un adulto que se ampara en su pícaro bigote hirsuto para despotricar de la mano que le da de comer. Los genios son así, grandes e incomprendidos, autistas y autoritarios
El bueno de Bernd es un buen entrenador, pero no podemos dejar que la humareda nos deje tener visión amplia. Schuster ganó una Liga de manera brillante pero engañosa. Con un equipo que había recuperado la inercia ganadora, se supo aprovechar del declive blaugrana para poner tierra de por medio desde el principio, con un juego sin excelencia pero cubierto por una solidez defensiva. Sin alardes ni rondos, pero con el instinto asesino de Van Gol; sin tikitaka prometido, pero con un grupo de valientes espartanos que se empeñaros en hacer del pasado campeonato un paseo. No hizo falta el buen juego que se esperaba; cierto es que a lo largo del curso futbolístico, su equipo brindó alguna tarde de gloria, sobre todo con los rivales directos: no se puede olvidar la goleada en el Madrigal, la aplastante pegada de Mestalla, el sobrio partido del Camp Nou, el clásico del pasillo y algún otro partido que se puede contar con los dedos de las manos, y que sirvieron para darle empaque a una victoria sin rival.
Pero este éxito parcial no puede cubrir las muchas carencias que su equipo atesoraba. Se alardeaba de tener a la mejor defensa del mundo, pero cierto es que sin los milagros del santo Casillas, las múltiples jugadas de peligro que recibían hubieran tenido otro desenlace. El juego de ataque recaía en el prestigio de un ancestral goleador, de nombre Van y apellido Nistelroy, un profesional que dejó sus dudas borrándose del equipo cuando cayó eliminado de la Champion para operarse y afrontar con garantías la Eurocopa. En los 591 días que ha durado el reinado Schuster, su equipo tan sólo ha sido capaz de imponerse en dos eliminatorias a doble partido. La primera de ellas, ante un 2ªB, el Alicante, en una eliminatoria que necesitó del amparo del Bernabéu y de la prórroga, y la Supercopa de este año contra el Valencia, apelando a la heróica y con dos hombres menos y sin juego, pero con casta, para solventar una papeleta. Por el camino, ha sido incapaz de imponerse a eliminatorias fáciles y a priori superables, como la primera SuperCopa contra el Sevilla con baño incluido, el Mallorca en Copa del Rey, la Roma que dio una exhibición táctica ante el renqueante esquema táctico del alemán, y la más sonrojante y que ha propiciado la cascada de sucesos, ante el Real Unión, que sacó a la luz las miserias de un equipo que es un cementerio de elefantes, donde la veteranía se niega a abandonar y ceder su protagonismo, y los egos personales prevalecen sobre los escasos nuevos talentos que se cortan de raíz. Esa cruz a doble partido ha sido un cáncer para Bernd; un equipo que tiene la Copa de Europa como alma máter, no puede ver como sus esperanzas se chocan continuamente contra el mismo paredón, ante la impasibilidad y el despotismo ilustrado que creía tener el hombre de hielo.
Pero ese no ha sido su pecado capital y que le ha hecho purgarse en su propio infierno. Por la boca muere el pez, y Schuster llevaba tiempo intentando conseguir lo que ha alcanzado. Es curioso que no le hayan atendido las muchas peticiones de fichajes que ha hecho, pero al fin la directiva ha escuchado una de sus plegarias y le ha puerto las maletas en la calle previo pago de siete millones de euros, cifra irrisoria sobre todo en tiempos de crisis, que hablan de la locura colectiva que es este glorificado mundo del fútbol. Schuster no cumplió con lo prometido: no se vio la excelencia, dejó devaluada la imagen del club con sus contestaciones ante la prensa, ante rivales, ante compañeros rivales de los banquillos, y sobre todo, ante ese Club que es el amparo de un sin fin de seguidores que lo tienen como pañuelo de lágrimas, que esperan la llegada del domingo para acudir a Chamartín, para agolparse ante el televisor, para comerse las uñas y abrazarse con el arte supremo del gol, ante esa multitud callada a la que has fallado y pisado, y ese ha sido el comienzo del final, el final del comienzo. Una oportunidad perdida, pero no dolosa, ya que la indemnización le servirá para algo más que tapar huecos
Cada victoria incluye en sí un nuevo combate, pero tú, Bernardo, hace mucho que dejaste de luchar. Larga vida al Rey, descanse en paz, Bernardo

lunes, 24 de noviembre de 2008

Quiniela de la Liga: 2ª División

Como si de una condena se tratara, ha pasado un mes y un día desde mi última entrada. Desconozco si alguien está enganchado al blogg de un humilde servidor; lamentar la demora, pero ha sido un mes atípicamente doloroso. El Mir está a 2 meses exactos, y en el camino, he perdido a mi abuela, sin duda un estímulo más para intentar lidiar con destreza el miura del 24-E.

Si no recuerdo mal, la última vez que escribí hablé de mis cálculos sobre la División de Oro. Hoy me adentro en desojar la margarita de la División de Plata, y aunque lo hago con más jornadas disputadas, mis cávalas no se distancian de mi idea inicial
18 equipos se batirán el cobre en una División que es un cajón de sastre por la variedad futbolista, por el diferente estilo de los equipos, y por el nivel de la misma, que claramente está un escalón por debajo de la Primera, lo que le hace a la vez más impredecible y emocionante, para paladares no acostubrados a la excelencia

Para empezar, y contradiciendo al dicho, pondré al burro por delante, y empezaré hablando de mi equipo. Caja Granada, que tras muchos años acostumbrado al coqueteo con los puestos privilegiados del ascenso, este año tendrá que saber aceptar su nuevo rol en la liga y afontar la transición con la máxima dignidad posible. Mala planificación ante las nuevas circustancias a las que se ha visto inmerso el equipo. Nuestra tripleta tan efectiva de temporadas anteriores nos ha dejado: Moy, Copado y Sergio, eran 3 jugadores que te aseguraban un mínimo de 60 goles a lo largo de la temporada. Se han hecho nuevos fichajes, jóvenes y prometedores, y aunque cuajarán seguramente a mitad de temporada, se ha descuidado fichar a un goleador nato, por lo que el buen juego le cuesta recompensarse con el premio sublime del fútbol sala, el gol. Si a eso se le suma los problemas en la portería, ya que en la mitad de los partidos nos ha faltado el cancerbero, es comprensible nuestra nefasta actual clasificación. Dos pobres puntos no son bagaje digno para un equipo acostumbrado a otras metas

Sin lugar a dudas, el principal candidato, no solo a ganar la Liga, sino para pasearse, es STRAWBERRY-Golosinas Elena; equipo creado este año con el único objetivo de contar sus partido con goleadas y ascender lo antes posible, ya que su fusión de juventud y calidad, desentona en la categoria.
Dentro de la terna para el ascenso, otro equipo sobresale al resto. Pub Moi es un bloque sólido que ya lleva años consolidado en la categoría. Año tras año han visto como otros equipos le tomaban la delantera, pero éste sin duda debe de ser el suyo, y la segunda plaza sería lo más lógico
Hay otras dos posiciones para el ascenso, pero la igualdad es tal, que me salen muchos nombres para estas posiciones. Y es que la 2ª es un campeonato traicionero, en el que con un poco de suerte, y de esfuerzo, cualquier equipo puede luchar este año por las posiciones nobles. Si me tuviera que apostar mis ahorros en dar dos nombres, elegiría Cooperativa Santa Eulalia y Obraloma; los primeros jóvenes y fuertes, los segundos experimentados y con muchos partidos a sus espaldas, son dos claros aspirantes si no se dejan llevar en el inicio de la competición
El farolillo rojo también parece tener un claro aspirante en el equipo de Pub Boulevard FS; se estrenan este año, y les costará coger el ritmo a la competición. Aunque tienen muchas ganas de sumar sus primeros puntos, ya que en las primeras siete jornadas solo conocen la derrota, seguro que cuando se estrenen cogerán moral y será un equipo con tendencia ascendente.
Junto a este último equipo, y al de Caja Granada, en la parte baja de la tabla en principio se encontrarán algunos de los siguientes equipos: Ferretería Sufemi, Fumude, Talleres Padilla o MaquiDiesel; equipos anclados en un bloque duradero en el que quizás falte aire fresco de renovación, y Canalizaciones Úbeda, equipo que se compromete más, o a buen seguro que no acabará el año por sus incomparecencias.
Y la tarde para optar por la mitad de la tabla, se encontraría formada por un sorprendente Prefabricados San Francisco, Empresas Biedma, Los Pontoneros, Ubesologres, Fisioterapia Todema, Fincas Barba y Decoración Salido; un ramillete en el que es imposible poner puestos, ya que en toda la categoría, la igualda será la nota predominante, y a buen seguro que las alternativas serán constantes a lo largo del año



jueves, 23 de octubre de 2008

Quiniela de la Liga: 1ª División

Tan sólo se han disputado dos jornadas de la Liga local, pero echando mano de mis escasos dotes adivinatorios, voy a intentar hacer una quiniela lo más ajustada posible respecto a los acontecimientos que el paso de las jornadas debería dejar a efectos clasificatorios.
Y para tal, desglosaré mis predicciones en ambas divisiones
1ª División:
Sin duda, éste es el año de más nivel e igualdad; la envidia de cualquier liga, ya que a simple vista se me antojan que 7 de los 14 equipos podrían ser campeones, lo que denota claramente la calidad y el buen estado de salud de la competición. Dicha igualdad seguro que hará errar mis cálculas, ya que seguramente muchas de las posiciones se decidan en la última jornada, e incluso para algunas de ellas se haya de echar mano a la diferencia de goles.
En mi opinión, el claro favorito al título, es el defensor del mismo y flamante campeón de la Marathon de Feria, Clinica Ruiz-Cobo, que por calidad de sus jugadores y su amplio y sólido banquillo, aspira a todo; tiene un bloque compacto, conjuntado y con oficio que seguro que le será muy útil para ganar partidos en los que se le complique el devenir.
Dentro de la terna de grandes candidatos, como siempre, aparece Persiloma; otro equipo que peleará el título de tú a tú. Tiene las mismas virtudes que el equipo anteriormente citado, pero en su contra tiene que se suele dejar partidos por el camino que no entraban en sus planes. Si se concentra y afronta cada partido como si fuera una final, peleará con muchas opciones para ganar. Otro equipo puntero será a mi parecer La Beltraneja, que éste año puede ser una de las sorpresas y amenazar la hegemonía bipartidista que somete al campeonato local. Poco a poco ha formado un equipo sin fisuras y de calidad, que sabe mover la bola y que se está afianzando, por lo que si la fortuna le sonríe en los partidos claves, estará arriba. Y por último en este cuarteto de favoritos, estaría Asesoría Zurbarán, un equipo que se ha reinventado a sí mismo y que volverá a la puja. Tras un año anterior bastante flojo en el que parecía haber bajado el pistón, este año se ha reforzado bien, aunque de esta terna es el que menos garantías me da, pero su dureza le hará pelear en los puestos de honor.
Los aspirantes a dar la campanada también son conjuntos de gran calidad: Cuadros Balselli: joven conjunto pero sobradamente preparado; capaz de ganar a cualquiera, pero quizás le hagan falta un par de fichajes que airén al conjunto, que últimamente se ha estancado en la espectacular progresión que se le esperaba. Alquiser: éste puede ser su año, si se repone a la goleada inicial de la primera jornada. A la dureza de antaño se le suman jugadores importantes como Miguelillo, Manu o Blas; si se lo creen y se convencen, éste puede ser su año y dar el salto cualitativo de calidad. Neumáticos Cavila es otro conjunto fuerte; seguro que le dará más de un disgusto a los favoritos, pero también es seguro que patinará en más de un partido, lo que le hará perder opciones para disputar el título. Otro equipo que merecerá mención es el de Seguros La Estrella; tiene mucho mérito este conjunto, veterano donde los haya, que año a año se codea con los mejores. Son un bloque sin figuras petulantes pero que hacen del grupo su mejor virtud; saben leer a la perfección los partidos y se encierran como pocos equipos lo hacen; harán grandes partidos, aunque si veteranía será una losa a tener en cuenta
Paso ahora a centrarme en los que probablemente ocupen las posiciones bajas. Dos equipos, Pizzeria Carlos y Pizzeria Venecia tienen buenos bloques, pero la gran igualdad del campeonato y los numerosos buenos equipos que hay en liza le hacen partir con opciones de ocupar puestas de mitad de la tabla para abajo pese a tener equipos aguerridos que en cualquier otro año hubieran tenido objetivos mayores. MRW y Pub Los Arcos sufrirán en su incursión en la Primera División; en 2ª el año pasado se pasearon, pero se darán de bruces con la dura realidad que es la primera, en la que se necesita algo más que un buen equipo para tener un año fructífero. Pero sin duda, los dos equipos que más sufrirán y que a buen seguro que se lleven un buen raspapolvo, serán la Séptima Estación y Reciclados La Loma, que tienen equipos de segunda y que le tocan bailar con parejas de baile que no están a su altura. Pero pese a ello, seguro que en cada partido lucharán para intentar sumar los máximos puntos posibles, un éxito que les engrandecerá y que les hará crecer como equipos, tanto al conjunto, como a cada jugador, ya que éste año, la Primera División, será la mejor escuela a la que se puede ir para aprender, ya que en ella, a excepción como la de Juanen y otros pocos futbolistas, están los mejores

Se llevan dos jornadas y la igualdad es máxima, y es que este año, cada partido es una guerra.
Gran campeonato el que tenemos; lástima que por ejemplo, TeleÚbeda, no tenga un seguimiento mayor acorde con el seguimiento que tiene este deporte en la ciudad, y televisara algún partido de la jornada; seguro que la audiencia se lo agradecería

jueves, 2 de octubre de 2008

Ese equipo que no muera nunca

Este verano atípico donde los haya, ha vuelto a pasar de largo sin habernos percatado de su silenciosa pero firme presencia. De nuevo se han repetido sobresaltos estivales ya acontecidos, y de nuevo han sido varios los problemas para confeccionar el equipo. Por todos es sabida la base de este equipo; un conjunto de jóvenes ávidos por esto del fútbol sala, y es que los Chica, Tufos, Copado, Chemilla, Juanen, Juan… son un valor seguro… si la continuidad fuera una fiel compañera. Pero Fonsa es así, más que un club como dirían por territorio catalano-hispano, y cada jugador es un mundo.
Si de por sí ya es complicada nuestra particular intrahistoria, este verano se ha visto todo complicado de manera añadida. Copado, nuestro galáctico de los amistosos, un jugador del que su peor adversario es él mismo, está en Oviedo con el objetivo presente del Mir, el mismo que un servidor tiene, y que aunque pese a estar más cerca, también me ha impedido la dedicación que acostumbro. Sergio, el goleador del físico privilegiado, el que mete goles como soles, lleva un verano semieterno de despedidas y celebraciones, y a principios de Septiembre ha hecho la maleta para su curso ErasMus que tiene sede en Marsella. Y por otro lado, está Manu Doncel, el hombre encargado para reflotar la nave de Fonsa, que ante el más mínimo atisbo de fisura en la nave, se “dejó” embaucar por los cantos de sirena que vinieron de Alquiser; a Zidane le sirvió firmar en una servilleta al omnipresente y celestial Florentino para atestiguar que jugaría en el Madrid; de Manu no se tuvo la firma, pero si su palabra que en asuntos de hombres es suficiente. No es de reprochar su decisión, ya que ante todo está uno, pero al menos es cuestionable. Pese a que parezca lo contrario, Manu es más de Fonsa que el madroño de Madrid, que la ensaimada de Mallorca o que el toro y la flamenca para España. Seguro que el destino cruzará nuestros caminos, los de Fonsa y los de Manu; siempre tendrá las puertas abierta, y la brasilea preparada para el pitido inicial. Y es que aunque no guste, Manu es uno de esos jugadores que ha nacido para jugar en Fonsa

Ante este panorama es muy complicado afianzar un bloque, básico e imprescindible para hacer un buen equipo, y es que el refranero español es sabio, y la unión hace la fuerza. Cae por su propio peso que nadie se puede comprometer ante la quimera que es el actual Fonsa, que nadie va a fichar ante la incertidumbre que ofrece la eterna duda que nos azota constantemente y amenaza con hundirnos.
El verano languidece y las hojas de la copa de los árboles están preparándose para desprenderse, y al fondo vuelve a aparecer un nuevo curso futbolístico prometedor, pero también un nuevo curso académico, que volverá a mandar a los jugadores de Fonsa por el territorio nacional: Chica y Chemilla estarán en Granada; Tron, el que fuera nuestro portero e icono, se perdió en tierras malagueñas hace ya años y no hay atisbo de su regreso; Rafa, el buen portero que podría estar llamado a sustituirle se encuentra en Alicante; Copado, desde Oviedo y ante el estrés y la incertidumbre que se esperan en los próximos meses en su vida, es un jugador aparcado temporalmente pero a buen seguro que recuperable; Sergio disfrutará del buen vino francés,… pero pese a todos los inconvenientes amenazamos con volver, al igual que lo hizo el Mono Burgos anunciando el regreso de su Atlético a la élite tras el páramo que es el infierno de Segunda. Hay un proyecto en mente para intentar tomar el pulso y las riendas de este club, el eterno aspirante, sufridor y pupas, que cuenta sus derrotas por desgracias ajenas que las justifican. Un equipo llamado a ser grande al que le está costando asomar la cabeza, pero a buen seguro, que algún día, llegaremos para no marcharnos y es que hay muchas maneras de ascender una montaña, pero tan sólo hay una cumbre.

miércoles, 17 de septiembre de 2008

El objetivo eterno: no soñar despiertos

Damas y caballeros, aficionados, lectores, amigos todos. Ya está ante nosotros la competición por antonomasia, la fiesta del fútbol sala de la Loma, la Marathon de la Feria San Miguel de Úbeda, el torneo con más solera y encanto de la zona y creo hablar con conocimiento de causa, ya que me he recorrido gran parte de los pueblos que foman esta provincia olvidada y anclada que es Jaén: Huelma, Peal, Torreperogil, Sabiote, Baeza,... todas competiciones a respetar, pero cuando uno salta a la monumental de Úbeda, a ese pabellón al que El Viejo da su nombre, ante una grada entregada que intenta llevar en volandas a sus equipos locales, todo lo contrario a esos arbitrajes que rozan lo mundano y barren para afuera, contra todo pronóstico y evidencias del resto de Marathones de la zona, siente que está ante una competición especial y con encanto.
Y es que el veranillo de San Miguel trae el hormigueo a los jugadores de fútbol sala; en este torneo del KO, en el que cada partido es un mundo y en el que la cara y la cruz son las únicas opciones al lanzar la moneda al aire, una victoria encumbra a un equipo al Olimpo de la historia (fugaz pero nunca olvidadiza) de este deporte que por estas fechas coge con fuerzas el ímpetu deportivo de la ciudad.
El enésimo proyecto de Fonsa volverá a darlo todo en esta nueva ocasión para redimir ocasiones desperdiciadas. Para recuperarse de la afrenta que hace ya muchos años, nos dejó fuera de una semifinal juvenil en un cara o cruz literal en un sorteo con una moneda; para intentar romper el maleficio de los Octavos; para intentar no toparnos como en las dos últimas ocasiones ante El Bazar de la Fortuna (el posterior campeón), para que de una vez el sorteo nos sonría y nos depare un cuadro apacible y factible
El nuevo proyecto nace con muchas novedades, pero seguro que Juanen, Chica y un humilde servidor, intentaremos transmitir a los refuerzos el sentir de este escudo y de esta afición, que como siempre esperará algo de este eterno aspirante.
He aquí los elegidos aspirantes a alcanzar el Olimpo de una Marathon que suena celestial, pero que se juega en la cancha, en el cinco para cinco, con un único balón por medio

- Sixto: todo un prodigio bajo palos. En su seguro buen hacer, parte una gran parte de las esperanzas de Fonsa
- Chica: probablemente, uno de los jugadores con una calidad más depurada de Úbeda; su regate es eléctrico, y su clase, incuestionable
- Juanen: el titán del equipo; la manija que engrasa el funcionamiento del equipo. De sus arrancadas, colocación y experiencia, dependerá en buena medida que la maquinaria de Fonsa responda como un reloj suizo
- Chemilla: lo ha ganado todo con varios equipos. Un delantero de club que seguro que sabrá aportar y enseñar todo lo que sabe. Un perfume guardado en un frasco pequeño… pero matón
- Bartolomé: no se tienen noticias de este jugador, pero viene avalado por Chemilla y Sixto, y eso ya es sinónimo de gran jugador. Debutará con el equipo
- Nacho: un defensa espigado y peleón que no da un balón por perdido. Promesa del tenis nacional que sus dos participaciones con Fonsa ha conseguido llegar a la final (en Punta Cana y en la Marathon de Granada)
- Nico: su experiencia en Preferente con su equipo Salar CF seguro que será un hándicap a su favor
- Ángel Salgado: se habla maravillas de este crack que viene desde Madrid expresamente para debutar con Fonsa. Para los buenos toreros, una buena faena en las Ventas, marca el ser o no ser. Ángel está llamado a ser la esperanza que saque de su letargo a Fonsa
- Y por último, y quizás también por calidad futbolística, un servidor, que como siempre intentará aportar su esfuerzo, disciplina y experiencia a un equipo con nombres suficientes para intentar sorprender
A la espera de un sorteo benévolo, el balón comenzará a rodar el viernes por la tarde, y hasta la noche del domingo no se conocerá el ganador. Mucha suerte a los 64 equipos que conformaran el cuadro, y que gane el mejor

Posdata: quiero dedicar este artículo a Tron; aunque lo dude o lo niegue, ha sido, es y será parte nuestra. Esperando que haya comprendido posibles malentendidos, seguro que desde la grada nos apoyarás y te alegrarás de nuestra dicha. Entre todos, PODEMOS!