martes, 21 de abril de 2009

!Basta ya!: el contínuo milagro

Tras digerir una cena pesada, me enfrento a esta nueva entrada, sin saber exactamente que derroteros tomará lo que abajo un servidor desarrollará. Muchos son los pensamientos que me ha suscitado la enésima remontada, ese canto a la épica que el Real Madrid ha tomado por bandera, ese clavo ardiendo con el que consigue tapar muchas, muchísimas, de las carencias que un equipo agonizante y agotado pasea por todos los campos de fútbol.

Cuando la calidad no es un don, los ganadores hacen uso de la casta, del pundonor y de un esfuerzo sobrehumano que te hace ascender a ese milagro continuo en el que el Madrid lleva anclado tres años. La roja que tanto enamora en la actualidad con esa medular de pequeños hijos pródigos que tiran paredes en pleno campo minado para perforar la meta rival y ser el orgullo patrio, tuvo un tiempo cuyo apelativo, esa furia indomable, le hizo ser conocida a nivel mundial, con hombres como Camacho o Gordillo, que entre cabalgada y cabalgada, en ese ir y venir loco, en ese correcalles perpetuo, consiguió abrir una época con más ruido que nombre. Ese tesón hecho virtud, tiene su Cul Laude en la figura del malogrado Juan Gómez “Juanito”, un hombre hecho leyenda gracias a una fe inquebrantable, que pese a ese accidente mortal, sigue aún, difuminada en esa fábrica de los sueños que es el Bernabéu, escenario de tantos canguelos, de ese chorreo de miedo escénico que forjó una época, una leyenda que en ocasiones, hace acto de presencia ante los parroquianos que están agotando con sus rezos el cupo de milagros y remontadas épicas.

La euforia no puede silenciar la evidencia. Esas remontadas milagrosas que tanto envalentonan a aficionados, que hacen que un estadio ruja cuando la desidia habría hecho acto de presencia, que llena páginas de periódicos y horas de radio y televisión, y hace que el día posterior al partido un buen número de chavales vaya al colegio luciendo con orgullo el escudo de sus amores en el pecho, no es más que el fruto de un equipo campeón huérfano de jugadores de calidad. Un cementerio de elefantes que es la triste realidad que encierra la heroicidad de un Pipa de Oro, que con sus goles no deja de obrar imposibles. Tres temporadas repletas de resultados imposibles, de vuelcos inverosímiles que parecieron tener su punto álgido en la Liga de Capello, con ese final de temporada no apto para cardiacos, con ese partido azorado ante el Espanyol en el que Higuaín establecía en el descuento un 4-3 que empezó a darle sentido al “Juntos Podemos”; a esa última cabalgada de Roberto Carlos en Huelva para sobre la bocina, exhalar su último aliento al club que tanto dio y tanto le dio. A ese amago de vuelta de honor con la que Calderón se retrató tras ese minuto mágico, en el que dos profesionales del gol, tan parecidos y diferentes, se aunaron para terminar matando a su máximo rival, en esos 17 segundos mágicos que separaron el Tamudazo del gol in extremis del gran Ruud; y por último, a la última remontada de la temporada con un actor secundario que por un día soñó con ganar un óscar, y que con sus goles, certificaba una remontada imposible ante un Mallorca que vio como el título trigésimo llegaba a las arcas, que de la manera por la que llegó, por lo inesperado, ya que no se le esperaba, dejó un poso de belleza que silenció el atronador grito que demandaba la situación.

Tras un año de descanso ante el abatimiento y la decadencia de un Barcelona que demostró no tener el orgullo de su máximo rival, ese pundonor que pese a no jugar a nada, le hace aferrarse a cada minuto, luchar cada balón como si fuera el último, luchar cuando otros sólo ven una derrota. Un Barcelona que con su apatía, con la decadencia de hombres como Ronaldinho o Deco, hizo que el debut de Schuster aparcara ese plus y esa estola misericordiosa, que vio como de nuevo, contra pronóstico y contra natura, le hacía ganar un nuevo título, en esa segunda parte de ensueño, donde de nuevo un guión se escribió para ser cambiado en las postrimerías del mismo; Un Madrid con nueve, remontaba y asestaba una cornada mortal a un Valencia que se vio sorprendido y sintió en sus carnes como un tranvía llamado deseo le arrollaba y le hacía perder una SuperCopa a la que ya le estaban serigrafiando su nombre.




Y ahora que las etapas pirenaicas tomarán el rumbo de la Liga, el Madrid vuelve a aferrarse a ese estado de continuo ensueño, en el que tan cómodo se siente y que tanto ansía. Ese primer milagro se ha producido esta noche, ante el Getafe, en ese partido roto que con ese derechazo teledirigido de ese semiDios que es Higuaín ha empezado a escribir su leyenda, ese eterno milagro que amenaza y espera agazapado al mejor Barcelona de la historia, que pese a esa abrumadora superioridad perpetua con la que está apabullando este año, se acuesta a tres puntos, sintiendo en su cogote, un aliento que por la cercanía en el tiempo, le hace volver a acordarse de ese Tamudo, de ese Sobis, de esos ladrones de esperanzas que ya hicieron volar un título que tenían ganado dos años atrás.
Ya lo decía el gran Calderón, no Don Ramón, sino De la Barca, en ese monólogo de Segismundo:

¿Qué es la vida? Un frenesí.
¿Qué es la vida? Una ilusión,
una sombra, una ficción,
y el mayor bien es pequeño;
que toda la vida es sueño,
y los sueños, sueños son.

Los sueños, sueños son, y un club como el Madrid, no puede vivir en una eterna fábula. No se puede engañar a sí mismo con la casta de un grupo de profesionales del balón, que son el orgullo de una masa social que debe de reconocer el sacrificio, el derroche, el amor por la camiseta con el que hacen acopio cada domingo. Un grupo humano que se deja hasta la última gota de sudor, que se exprime cuando otros claudicarían. Que pese a pucherazos en Asambleas, pese a cambios continuos de entrenadores y bailes de presidentes, ante la continua inestabilidad e incertidumbre que le rodea, sigue dando la cara, peleándole al Barcelona un título, que de no ser por esa valentía que roza la osadía, llevaría ya mucho tiempo en Camp Barça
La altura de un árbol no debe impedir poder contemplar la belleza de todo un bosque. Un club como el Real Madrid no se puede jugar una de sus siete vidas en ese cara o cruz que es esta liga con los Drenthe, Marcelo, Javi García… jugadores aprovechables pero sólo como peones de un ejército de primeras espadas y no como gladiadores en el circo romano que es el Madrid actual, un club carente de hombres y nombres, que le hace lucir sus miserias por Europa. Un equipo que da para andar por casa, pero que cuando cruza los Alpes, se autorretrata, ante la falta de jugadores competitivos que suplica un Casillas, que pese a quién pese, y caiga quien caiga, debe ser ya el capitán de un club que necesita una remodelación profunda, desde su más alta esfera, hasta el terreno de juego, pasando por un servicio médico que debe responder ante la plaga de lesiones, haciendo también parada en una directiva que hizo el ridículo con la EuroChapuza de Lass y Huntelaar. Un Club que fue grandioso y rezumaba esplendor, y que en la actualidad no es siquiera, una caricatura, una broma pesada que hace que cualquier tiempo pasado fuera mejor

Ese aferrarse a un milagro continuo, a ese gol imposible, hace que el Madrid actual sea un club vulgar que roza la locura, que le hace ir al límite y a veces cruzar esa delgada línea que separa al cuerdo del loco, que hace perder la compostura a un Pepe que demostró que todo buen escribano puede tener un borrón; un paciente psiquiátrico que ni mucho menos puede justificar lo realizado por el sucesor de Hierro, que debe, debiera y sufrirá un castigo ejemplar por ese ataque de locura que le hace el estar continuamente colindando y haciendo malabares sobre el precipicio, sobre esa ruleta rusa en la que el Madrid tan bien se desenvuelve, pero que un día no muy lejano, le hará suicidarse, confundir la bala de un revolver, que hará que por una vez el tiro salga por la culata, y la gloria de los títulos se escape, y tan sólo quede la miseria de un grupo de jugadores con orgullo, pero sin calidad para cotas de altos vuelo. Una institución, que aún contradiciéndome de una entrada anterior de este blog (El Señor de los Anillos), puede que necesite la vuelta de un Florentino Pérez, ese ser superior, que parece ser el único capacitado para instaurar la paz, para hacer que los mejores vistan de blanco y recuperar toda la gloria que se desangra sin remedio en un enfermo terminal que espera el estocazo de la muerte con la dignidad de los campeones



"Era tan rico que sólo tenía dinero"

7 comentarios:

pejota dijo...

No te equivoques, la historia del Madrid no se hace solo en temporadas en que se borda el juego y sobra calidad, te recuerdo la séptima y octava champions, o las ligas de Capello. A todos nos gusta jugar bien y ganar, y es a lo que debe aspirar el Madrid, pero cuando en las cartas no te salen cuatro ases tienes que saber jugarlas de todas formas, y es precisamente ahí donde al Madrid marca la diferencia. Todos los grandes clubes tienen temporadas en que todo sale bien, lo difícil es ganar títulos cuando no lo tienes todo de tu parte, y es ahí donde el Madrid sigue marcando diferencia. Paciencia, los dias de vino y rosas vuelven pronto, mientras, mejor pasar el desierto con unos títulos de compañía, porque no olvidemos que otros que ahora hablan de buen juego han perdido muchas ligas jugando mal, que es mucho peor que ganarlas jugando mal.

juan dijo...

pejota la grandeza de ser el trampas verdad? no le llegais al barcelona como club ni a la suela, en europa sois el hazmerreir cuantos años hace que no pasais de octavos??? dilo tu que no me acuerdo...PREPOTENTES!! Y te lo dice un aficionado che del valencia... el barcelona siempre a tenido su filosofia y ejemplo a seguir para todos!! vosotros siempre sereis el club marrullero..alias el trampas!!p.d: ni mencionar epocas pasadas llenas de atracos!!

Kiki dijo...

El post es bastante bueno pero la grandeza del madrid es que casi siempre consigue titulos aunque en pocas ocasiones juegue bien a pesar de tener a jugadores como Zidane, Ronaldo... yo con 20 años no recurdo nunca que el madrid juegue haya jugado bien,bueno bien si habra jugado(jugando mal no se suele ganar)si no sin hacer un juego vistos, pero si recuerdo que el barça desde que tengo uso de razon siempre a jugado de la misma forma con sus dos extremos bien abiertos y un delantero centro, y un centro del campo echo para controlar el partido, por lo menos intentandolo, cuando no se ha conseguido los resultados han sido francamente malos pero cuando lo ha conseguido ha sido capaz de realizar un gran espectaculo y casi siempre conseguir titulos por eso la gente como yo que prefieren disfrutar cada semana de un buen partido de su equipo seguimos al barça porque para conseguir los titulos necesita jugar bien si no no sabemos ganarlos.

Anónimo dijo...

bueno yo si que recuerdo un madrid que jugaba bien, y aunque ganó muchas ligas siempre se le resistía europa. ese madrid jugaba con canteranos llevando el peso del equipo, y para mi fueron los primeros jugadores del siglo 21 que hubo en españa (michel, butragueño, martín vazquez, sanchis y cia.) fueron los antecesores de lo que al final ha cristalizado en la maravillosa "roja" que hoy disfrutamos. Algunos de los mas jovenes no saben donde está Querétaro, pero los que si lo sabeis entendereis de qué hablo. El Madrid necesita perder esta liga, para recuperar sus valores ancestrales; imagen, señorío, pero sobre todo la cantera, porque valdebebas alimenta hoy en dia a muchos de los clubes de primera, y sin embargo sus promesas ven ocupado el puesto que les corresponderia en el madrid por drenthes, huntelaars, gagos, marcelos y otras medianías. si ayer hubo un jugador grande en el campo, para quien sepa un mínimo de fútbol, no fue otro que Esteban Granero. el madrid tambien puede tener 6 o 7 canteranos en un equipo ganador, y los que vengan de fuera que marquen de verdad las diferencias. saludos de un culé que por encima de todo os aprecia cómo rivales

Carles dijo...

Antes de nada decir que soy del Barcelona, lei tu comentario en Marca y me gusto y leo tu entrada y me gusta aunque no la comparto.

Y es que mencionas simplemente el resutado, pero no hablas de todo lo demas. Estas dos ultimas ligas, seria de necios negar la buena suerte que tuvo el Madrid y la mala del Barcelona o los fallos arbitrales, que si bien son beneficiados ambos clubes, el que saca mayor tajada ultimamente es e Real Madrid.
Resultados si, pero suerte y favores arbitrales tambien.
Yo tengo 21 años recien cumplidos y tampoco recuerdo un buen futbol del Madrid. Recuerdo buenas jugadas o un buen partido, pero no una temporada de un futbol alegre y divertido.

Es bueno ser forofo, pero eso hace ver todo desde un prisma y no ver mas alla de la realidad. Y la realidad es esta...

Sobre Pepe mejor no comento nada.

Un saludo.

Carles dijo...

Y en cuanto a lo que dice el anonimo, decir que el R.Madrid nutre a mucho equipos de la liga española cierto. Pero tu crees que la liga española es una liga fuerte? yo ahora mismo no se veo a nuestra liga mucho mas fuerte que la alemana y no la veo superior a la italiana, mas bien inferior. La inglesa nos gana al resto de goleada.
Y estos canteranos, rinden a un buen nivel en un Almeria, Getafe u Osasuna, pero luego no marcan las diferencias en un grande. Y eso pasa con Granero, Soldado, Portillo o Ruben.
Algo tendra que cambiar en la politica de cantera, salen jugadores para primera si,pero los super clases? donde estan? aparte de Casillas y Guti (Raul no lo cuento como canterano) que jugador de cierto nivel salio de la cantera?

CALIGULA dijo...

No son los mejores días merengues. Pero el sol brilla en muy pocos sitios por estos tiempos.

La Liga española necesita un Madrid fuerte y ordenado.

Saludos de Buenos Aires.